A leerse con los ritmos y meodías de la pieza del maestro Tito Fernández: “Me gusta el vino”
Me gusta el texto, porque el texto es bueno. Pero cuando las imágenes brillan glamurosas desde las pantallas y brota diáfanas la luz mediatica… más me gusta el texto!
Me gusta el texto, porque el texto es negro… y porque sale chorreado de los dedos. Porque tiene sabor a memorias y sentimientos, mezclados con las obseciones que uno lleva por dentro. Me gusta el texto, porque el texto es bueno. Porque lo saca el trabajo de la mente.Porque inquieta cuando uno está sereno y porque cuando uno se resiente.Me gusta el texto porque sirvió para andar de lacho en esos tiempos… cuando costaba.Cuando uno miraba de lado, avergonzado y medio lento, pero hablaba fuerte en letras de tinta marcadas, para decirle lo que uno tenía adentro.
Me gusta l texto porque es texto… y porque está ahí cuando en la jornada se acaa el tiempo; porque está en el descanso sobnoliento y en la biblioteca querida de mi viejo.
Me gusta el texto porque me hizo llorar poronde,cuando me puse a leer cosas dificiles, de esas que te hacen cuestionar; cuando traté de demostrar que ya era un hombre, y todaviía no sabía ni pensar.
Me gusta el textoporque me hizo daño cuando me toco el exilio largo hace algun tiempo, cuando pasé leyendo, me acuerdo, barios años, y no pude sacarme a Chile de adentro.
Me gusta el texto, porque es un vicio, porque está lleno de lecciones aprendidas, la vida de otros y sus sacrificios, y los mapas que necesitas para enfrentar a la vida.
Allá va la muerte me está esperando, allá y debajo de la enramada, allá va debajo de la enramada, allá va esperando a que yo pase, allá va pa’ pegarme una agarrada, Allá va la muerte me está esperando.
Me gusta el texto porque estoy contento, porque puse otro argumento en la pantalla, porque puedo discutir con sentimiento, de las cosas y de la gente de mi patria.
Me gusta el texto porque es honesto, porque obliga a decir lo que siento, porque me calma cuando me expreso y deja registro de lo que pienso.
Me gusta el texto porque es nuestro, poruqe no pertenece al que lo firma ni al que lo lee, porque en él se produce el encuentro, de lo que yo veo con lo que tu ves.
Me gusta el texto al lado del café, del pan batido, de la palta cucharea’; al lado del queso,la leche tibia o los huevos revueltos, esos tan ricos que hacía mi mamá. Me gustan textos largos el sábado en la tarde y me gustan con el desayuno el domingo en la mñana, y pa’ que no piensen mal mis editores,me gusta el texto casi toda la semanda.
Allá va la muerte me está esperando, allá y debajo de la enramada, allá ve esperando a que yo pase, allá va pa’ pegarme una agarrada, allá va la muerte me está esperando.
Balla un consejo en serio ahora pal’ que quiera: hay que medirse para escribir sin propasarse po’iñor, yo por ejemplo en una horita de ideas escribo: ¡tresmil docientos caracteres!...
…¡ con espacios!...
…¡Y ESO SERIA TODO!...

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